| Resumen: |
Un consejero delegado, un ama de casa, todo el mundo tiene ideas que necesita comunicar: un lanzamiento, una nueva estrategia para su jete o inculcarle valores a sus hijos. La vida nos ha enseñado que es duro y complicado transformar la manera de pensar y actuar de los demás. Pero no tires la toalla, este libro te enseñará las seis claves para hacer que una idea impate y se pegue en la memoria.
Simple: descubihfe,razón de una idea es qpis de relleno. Los nnos militares saben la importancia de precisar el objetivo de un plan con un mensaje directo. mediante la téi. nia de la priorización.
Unívocamente inesperada: captar la atención de la gente y, sobre todo, mantenerla es vital para enganchar, incluso si para hacerlo hay que olvidar los esquemas mentales y reestructurarlos.
Concreta: una idea que se cuenta en términos sensoriales es más fácilmente recordada. Necesitamos fábulas contagiosas que evoquen ideas concretas.
Creíble: para hacer que la gente salga del escepticismo, cuéntale una verdad. Los jugadores novatos de la NBA son alertados de los peligros del sida con una experiencia que deja daro que una noche puede acarrear toda una vida de arrepentimiento.
Emotiva: estamos diseñados para albergar sentimientos hacia las personas, no hacia las abstracciones. La Madre Teresa dijo que si se fijaba en las masas nunca actuaría, pero si se fijaba en un individuo, sí.
Sucesión de hechos: las historias funcionan como un simulador de vuelo mental y nos preparan para responder con eficacia y rapidez. Una historia es poderosa cuando ofrece el contexto que le falta a la prosa abstracta, inspirando a tomar las riendas de la acción.
|