La segunda guerra mundial transformo la reputación de Churchill: en los oscuros días de 1940 se convirtio en un héroe nacional, sin embargo, a esa victoria siguió la derrota. En 1945 parecía que çgran Bretaña, eclipsada por Estados Unidos y la Unión Soviética, estaba perdiendo todo aquello que había luchado tan duramente por conservar.